sábado, 1 de marzo de 2008

Te Odio


Odio tu rostro pálido por las mañanas… aquel rostro que quiero acariciar con mis espantosas manos.
Odio tu aroma al sentirlo en lugares donde no estas… al sentirlo al verte pasar.
Odio tus labios voluminosos con ese color rosa que me hacen soñar, la forma en que se mueven al hablar o al tomar una simple tasa de leche.
Odio tus dientes torcidos dentro de tu boca, tan blancos… que reflejan tu preocupación por el aseo.
Odio tu cabello largo, zaino y su estructura ondulada…
Odio la forma en la que lo arreglas y lo pones detrás de tus orejas…
Odio tu sonrisa al mirarme, tan embrollada… tan flemática… aquella que no tiene significado para mi… que me confunde. Al verla pintada, solo en ti.
Odio tus manos exorbitantes, que anhelo tener sobre mi rostro, sujetándome para que un beso tuyo no se acabe.
Odio tus brazos… cuando los puedo ver desde lejos, creyendo algún día poder tenerlos aquí.
Odio tus parpados y la manera lenta en que los cierras al verme, que te hace ver tan eminentemente tierno…
Odio tus piernas… al no poder tenerlas de noche sobre las mías…
Al no sentirlas… tan cerca como quisiera.
Odio tus pies… siempre cubiertos, aquellos que te hacen avanzar hasta aquí, donde no te quiero ver… donde quiero estar sola…donde no quiero estar.
Odio lo que guardas entre tus piernas… el enigmático tesoro… que te hace ser hombre…que me hace enloquecer por ti…
Odio tus consejos… y esa atención hipócrita que siento.
Odio el hecho de conocerte…que me hace entrar en esta quimera…volviéndola en un estado de mi propia esquizofrenia.
Odio tu espalda…en la cual quiero dejar mis uñas…mientras mis dedos sangran y plaño de dolor y placer…
Odio tu pecho en el cual quiero dormir… luego de ser tuya.
Odio cada parte de ti… solo por pertenecerte, al hacer de ti una quimera más de mi existencia irreal.
Odio el hecho de no tenerte como un regalo de mi querido perverso, al no poder defenderte como mi posesión...retenerte cautivo de mis placeres y deseos… de mi persona.
Al no poder ofenderte sin compasión, y que te quedes a mi lado.
Odio darte la razón en todo… no decir nada… al regalar mis palabras al viento antes de que aparezcas…
Odio que seas mi perturbación más deliciosa…
Odio la ropa con la que te encuentras cada mañana al no poder tocarla suavemente y arrancarla de ti con ardor, mientras me excito cada segundo más…
Odio aquel jubón negro con franjas blancas que llevas, que he visto tirado, sin tu cuidado… lo odio al no ser capaz de llevarlo conmigo hacia el refugio de mi ser.
Odio tenerte tan cerca y tan lejos a la vez…
Odio decir esto y odio que sea para ti.

Simplemente
TE ODIO

1 comentario:

magia dijo...

Hola! Soy brasileño y he visitado tu blog. Me encanta tu manera de escribir. Tengo un blog y colocaré el link del tuyo, cierto?

http://sagradoxprofano.blogspot.com