Cuanto tiempo juntas…años, desde que nací estabas ahí esperándome, soñando con tenerme a tu lado, cuando comenzaste a darte cuenta de las cosas, me necesitaste y ahí estuve, junto a ti, como siempre, solo que comenzaste a notar mi presencia y cada día que pasa me vuelvo más importante para ti, lo sé y tu también lo sabes, ¿cómo no saberlo? Si somos una.
Sé que te gusta mirar al resto y pensar en que les harías, sino existieran consecuencias, sé de tus perturbados pensamientos a media noche, de tus pervertidas historias guardadas en tu cabeza que relatas en medio de la oscuridad, sé que sueñas con hacer realidad tus fantasías…que vives en un mundo paralelo cuando sientes ira, que eres capaz de tener un millón de palabras hirientes, sin embargo sólo las guardas para otra ocasión, sé que te fascina mirar danzar, mientras escuchas una música mágica , según tú. Que te gusta encontrar cosas en el techo de tu habitación o en el cielo, pero también sé que estas triste, porque tienes conciencia de que eres un ser normal intentando no serlo…OH! Que triste vuestro existir de mentiras…yo soy diferente…nací así, me hiciste así, pero tú, tú sólo eres alguien luchando contra la masa enorme de patéticos humanos…querida, tarde o temprano caerás.
Sabes que soy cruel, despiadada y que seguramente solo sé hablar de amarguras, que disfruto de ellas, que soy fiel a la soledad y que no necesito a nadie, mas tú eres un ser carente de cariño, que lo busca en todos lados cuando no eres nada, cuando nadie se entromete entre nosotras, estas feliz, porque me gusta verte sonreír por las mañanas junto conmigo, mas no soporto verte ilusionada con hombres, no soporto ver como quieres olvidar, como me dejas en medio del vació infernal, anhelo verte en el infierno quemándote por mi causa, sufriendo, ojalá algún día sepas apreciar el dolor, como lo hago yo, ojalá algún día tengas la valentía de acabar con los estorbos…¿es mucho pedir para este ente maligno? Recuerdo que nos conocemos desde pequeñas, tú solías contarle secretos a esas pelusas que traía el viento, le contabas todo a ellas… creyendo que tenían vida, que podían escucharte, que cada vez que aparecía una era la misma que te visitaba, era tu mejor amiga una blanca pelusa, que nadie valora.
Siempre las dejabas libres, porque según tu pensar tenían familia. Jaja!
Y yo como siempre te miraba con atención, una noche en medio de la oscuridad me llamaste, no sabías mi nombre, pero me querías contigo, siempre, a tu lado.
Buscaste mil nombres para mí, hasta que por fin diste con el indicado… Antonia.
¿Ahora entiendes porque me gusta que estés sola? Porque me dejas de lado cuando existen los demás, mas cuando nadie aparece, estamos juntas, complementadas, acéptalo no puedes vivir sin mi, soy lo que te falta… talvez no soy sensata, pero soy superior…
No necesitas a nadie más que a tu dulce Antonia, quien consolara tus llantos, y te enseñara a vivir en la dulce soledad, que te hará fuerte, que te amara por siempre y sobre todo nunca te dejara… nunca.
Tu querida, tu amada, tu sagrada…
Sé que te gusta mirar al resto y pensar en que les harías, sino existieran consecuencias, sé de tus perturbados pensamientos a media noche, de tus pervertidas historias guardadas en tu cabeza que relatas en medio de la oscuridad, sé que sueñas con hacer realidad tus fantasías…que vives en un mundo paralelo cuando sientes ira, que eres capaz de tener un millón de palabras hirientes, sin embargo sólo las guardas para otra ocasión, sé que te fascina mirar danzar, mientras escuchas una música mágica , según tú. Que te gusta encontrar cosas en el techo de tu habitación o en el cielo, pero también sé que estas triste, porque tienes conciencia de que eres un ser normal intentando no serlo…OH! Que triste vuestro existir de mentiras…yo soy diferente…nací así, me hiciste así, pero tú, tú sólo eres alguien luchando contra la masa enorme de patéticos humanos…querida, tarde o temprano caerás.
Sabes que soy cruel, despiadada y que seguramente solo sé hablar de amarguras, que disfruto de ellas, que soy fiel a la soledad y que no necesito a nadie, mas tú eres un ser carente de cariño, que lo busca en todos lados cuando no eres nada, cuando nadie se entromete entre nosotras, estas feliz, porque me gusta verte sonreír por las mañanas junto conmigo, mas no soporto verte ilusionada con hombres, no soporto ver como quieres olvidar, como me dejas en medio del vació infernal, anhelo verte en el infierno quemándote por mi causa, sufriendo, ojalá algún día sepas apreciar el dolor, como lo hago yo, ojalá algún día tengas la valentía de acabar con los estorbos…¿es mucho pedir para este ente maligno? Recuerdo que nos conocemos desde pequeñas, tú solías contarle secretos a esas pelusas que traía el viento, le contabas todo a ellas… creyendo que tenían vida, que podían escucharte, que cada vez que aparecía una era la misma que te visitaba, era tu mejor amiga una blanca pelusa, que nadie valora.
Siempre las dejabas libres, porque según tu pensar tenían familia. Jaja!
Y yo como siempre te miraba con atención, una noche en medio de la oscuridad me llamaste, no sabías mi nombre, pero me querías contigo, siempre, a tu lado.
Buscaste mil nombres para mí, hasta que por fin diste con el indicado… Antonia.
¿Ahora entiendes porque me gusta que estés sola? Porque me dejas de lado cuando existen los demás, mas cuando nadie aparece, estamos juntas, complementadas, acéptalo no puedes vivir sin mi, soy lo que te falta… talvez no soy sensata, pero soy superior…
No necesitas a nadie más que a tu dulce Antonia, quien consolara tus llantos, y te enseñara a vivir en la dulce soledad, que te hará fuerte, que te amara por siempre y sobre todo nunca te dejara… nunca.
Tu querida, tu amada, tu sagrada…
.Antonia.

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