sábado, 22 de marzo de 2008

El Beso


Me encontraba en el metro, sentado, cuando de repente una pareja de enamorados subió al vagón, quedaron en frente, comencé a observarlos (característica típica de mi ser.) primero estaban abrazados, al principio pensé que eran hermanos, ya que en aquel abrazo no se veía maldad, ni deseo, pero luego me di cuenta que me había equivocado, aquella pareja de enamorados me hizo sentir bien, ya que por un segundo me hizo pensar en lo que es el amor, la chica comenzó a acariciar el rostro de su amado, el solo la observaba fijamente, pero con una mirada de admiración total, ella deslizo sus manos por la espalda de su novio, mientras que las del se encontraba en su cintura. Comenzó a frotar su rostro en del, y su respiración comenzó a agitarse, hasta que sus labios comenzaron a rozar los de el, solo los rozaba, pero no se besaban, parecía un juego… bastante delicioso. Mientras yo los apreciaba con mi boca abierta. Hasta cuando el tomo la iniciativa y la empezó a besar. Aquellos labios húmedos parecían perfectos al estar unidos, sus lenguas se sumergían en un baile de caricias, y de vez en cuando hacían un sonido que excitaba a todos aquellos que se encontraran cerca, aquel beso parecía eterno y yo rogaba para que lo fuera, al comienzo del roce de sus labios, ella tenia los ojos muy abiertos y luego cuando se empezaron a besar, los cerro, en señal de entrega total a quien amaba. Al igual que ella, el mantenía sus ojos cerrados, ignorando a todo su entorno, no existía nadie mas que ellos dos, su corazón palpitaba cada vez mas rápido, lo cual se notaba, el aprisiono su pecho contra el de ella. El sintió sus pequeños pechos y su palpitar. Comenzó a sentir un éxtasis de emociones en su interior, mariposas en su estomago, la verdad sentía algo imposible de describir por este narrador. Luego aquel beso llego a su fin, y sus bocas se dividieron, ella giro su cabeza hacia la izquierda, el recorrió su cara hasta llegar a su mejilla donde la beso de manera tierna, donde dejo la humedad de sus labios, ella aprisiono sus manos en su espalda y se quedaron así, mientras nosotros, los testigos de su amor, solo podíamos observar y desear algún sentir lo que ellos en ese momento. Aunque la descripción de ese beso, suene banal, o quizás erotizada, solo trato de mostrar la magia de su amor, aquel que parece droga, al cual debo confesar soy adicto.

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