
mientras miraba por la ventana recordaba lo que alguna vez dijiste, me intentaba hacer responsable de tu inevitable respuesta, como si tuviera la culpa de lo que no sentias, la pena aún no me inundaba el alma, como para que las lagrimas lavaran mi desagradable rostro, recordaba la emoción que sentí al escuchar tu voz aquel día de enero, no sabía que decir, sin embargo sí que sentir..Tú siempre tan cordial, yo siempre tan Callada, tan intrascendente..

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